Recursos Humanos

“HAGAMOS SONAR LOS TACOS”

Nuestra Gerenta General, Sara Smok, reflexiona sobre la evolución de la paridad de género en cargos de liderazgo, cuenta su experiencia y enumera los puntos a tener en cuenta por una mujer que quiere hacer carrera hacia roles de liderazgo.

Septiembre 2016
“HAGAMOS SONAR LOS TACOS”
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"Por Dios que ha conquistado espacios mi generación", dice Sara Smok, ingeniero comercial de la Universidad de Chile y gerente general de Manpower en nuestro país. Cuenta que ha vivido escuchando "la primera mujer puntitos suspensivos... Presidenta, minera, la primera mujer en muchos aspectos que nos hacen evidente que esto ha sido una conquista permanente", asegura. Cuando entró en el mundo laboral, su generación se fue mimetizando con el ambiente. No había modelos a seguir y el punto de partida era diferenciarse de las feministas, "esa caricatura de mujeres quemando sostenes en la calle y poniéndose lo más feas posibles". Entonces adoptaron los trajes sastre, bien tapadas, en colores negro o azul, como se vestían los hombres.
Al principio, llegaron incluso a pensar que no había discriminación. "Y con la perspectiva del tiempo me doy cuenta de que vivíamos una discriminación tremenda, muy silenciosa, muy oculta en las formas", cuenta.

¿En qué se notaba esa discriminación?

-La más evidente era en el trato, mucho más condescendiente hacia las mujeres, lo cual dejaba traducir una cierta asimetría. Por supuesto que al momento de tomar las decisiones, de definir los ascensos, se decía 'no, olvídate, tiene marido e hijos'. Eso cuando no había otras objeciones que eran bastante más duras. Recuerdo alguna vez haber estado en reuniones donde se decidían ascensos y haberme pedido salir de la sala, medio en broma, medio en serio para que no escuchara los argumentos que se planteaban en relación a una u otra candidata ya que podría herir mis susceptibilidades. Había mucho de eso que me fue despertando: ¡Diablos, la discriminación existe y es mucho más fuerte de lo que yo creía!.
Sara Smok es una de las socias fundadoras de la Red Mujeres Alta Dirección, que busca hacer visible este tema: "Nos mueve el propósito de impulsar el cambio para que las mujeres tengan oportunidades para ejercer el liderazgo y asumir posiciones estratégicas en las empresas. Necesitamos conversar, hacer sonar los tacos, como dice Mónica Flores, la presidenta de Manpower para América Latina".

¿Cómo se lleva esta conversación hacia un avance más concreto?

-Estamos en el proceso donde el cambio duele, obliga a romper paradigmas, a replantearse sus propias creencias o tener que hacer el esfuerzo de cambiar la manera cómo se están haciendo las cosas, sobre todo porque hay una gran masa que cree que las cosas están bien. Los cambios siempre parten de un grupo, generalmente minoritario, que trata de convencer a otros de que es necesario y estamos viviendo ese proceso. Y hay una gran resistencia, 'si estamos bien, mujer Presidenta, presidenta del Senado, ya han conquistado espacios inéditos, qué más quieren'. Los mecanismos de alerta levantan defensas y generan roces. Estamos en un proceso que todavía tiene muchas etapas por delante para que esta realidad cambie, pero no perdamos de vista que este es un fenómeno reciente, miremos el vaso medio lleno. Sin duda que falta y en eso estamos.

Estudios muestran avances pero no se está haciendo nada concreto en las empresas para que cambie...
-Eso es muy cierto, cuando digo que estamos en el proceso de tomar conciencia y de hacer cierta catarsis, sin duda que la etapa siguiente es ponernos a trabajar. Y ya está ocurriendo: hay empresas que lo han entendido como parte de su estrategia de negocios y se han planteado metas. Las que están siendo exitosas son aquellas que entendieron que esto no es un proyecto, no es un programa, no es una cuota, sino algo mucho más profundo que es crear una nueva cultura.

¿Dónde se frena el avance hacia los cargos más jerárquicos? ¿Tiene que ver también con decisiones que toma la propia mujer?
-Se ha ido identificando por una parte aquellos factores del entorno, los que tienen que ver con el ambiente social, cultural y laboral y por otra, los que radican en las propias mujeres y en ambos casos son bastantes potentes. Hay un trabajo no sólo de las empresas, políticas o definiciones a un nivel regulatorio, sino que también de cómo se va reestructurando la sociedad y sus roles. Este es un tema que impacta e involucra a todos, a los hombres, a las mujeres, a las organizaciones, a los gobiernos, tiene una cantidad de aristas importantes. Cuando hablamos de ir derribando paradigmas y desafiando lo establecido, hablamos de una energía que parte de manera prioritaria, de nosotras mismas.

MIEDOS, REDES Y EQUIPO

Sara cree que las mujeres "tenemos que ir mirándonos a nosotras mismas y desafiando nuestros propios miedos". En su caso, recuerda que cuando tuvo la oportunidad de saltar esa valla de los niveles medios a cargos de mayor responsabilidad, "alguien me impulsó a tomar el desafío y nunca lo voy a olvidar", dice. Su primera reacción fue la de defenderse, no creer que podía: "Ese consejero que tenemos adentro que se llama miedo es el que te frena, y pude darme cuenta que era mi temor el que hablaba e inventaba excusas. Entonces lo tomé y dije 'vamos', muerta de miedo, pero me lancé a vivir esa nueva experiencia.
La ejecutiva cuenta que en un estudio en el que se les preguntó a los hombres qué debieran hacer las mujeres para avanzar en su carrera, lo primero que ellos dijeron es que 'se la tienen que creer, empoderarse, hacerse notar e ir adelante'. Según Sara, "los hombres observan que nos falta ese empuje". Algo más que le dijeron en una reciente charla que dio sobre el tema es que las mujeres tienen que dejar de pensar en esas carreras llamadas femeninas, como psicología, enfermería, marketing, comunicaciones, "porque si quieren llegar a la alta dirección tienen que pasar por las líneas más duras, las de negocios".

¿Qué consejos le darías a una mujer que quiere alcanzar roles de liderazgo?

-Puedo hablar desde mi experiencia, yo tuve suerte que alguien viera talento en mí y estuviese dispuesto a darme una posibilidad, pero cuántas no lo tienen. Mi recomendación es que no esperen a que alguien descubra esas capacidades latentes, sean ustedes mismas las que estén conscientes de ello, tomen los desafíos, hagan sonar los tacos y superen sus propios miedos. Derriben esas barreras del perfeccionismo, la culpa y el pudor que nos frenan. Es importante ir armando redes, invertir tiempo y energía en ello. Así también construir equipos, sobre todo cuando vas avanzando a puestos de mayor importancia. Sola no vas a avanzar, tienes que ser capaz de construir un equipo que exprese los valores que quieres representar. Y el resto viene solo.

RH Management, Santiago, Agosto  de 2016